En breve

Lo que te llevas

Convierte expresiones de certeza variable en una salida trazable, sin extender la duda a datos que la persona sí precisó.

  • Separa cada dato mencionado antes de valorar su certeza.
  • Conserva la incertidumbre sólo donde aparece en el relato.
  • Marca como pendiente lo que no pueda clasificarse con la entrada.

1. Divide el relato en unidades

La frase “Creo que fue el martes, quizá después de comer; recibí dos avisos” contiene tres unidades distintas: día, momento del día y cantidad de avisos. No conviene asignar un único nivel a toda la oración, porque la duda puede afectar sólo a una parte. La operación inicial es separar cada afirmación y conservar sus palabras originales como referencia.

Cada unidad debe responder a una pregunta concreta: ¿qué dato se menciona?, ¿con qué grado de seguridad se expresa? y ¿hay una cantidad explícita? Si una respuesta no aparece, queda AMBIGUO o PENDIENTE, sin completar el hueco con una suposición. Consulta también la guía de Claude dentro de Excel y nuestras soluciones de IA para Contabilidad.

2. Identifica las señales de certeza

“Creo que” introduce una memoria no totalmente segura sobre el día. “Quizá” hace lo mismo con el momento aproximado. En cambio, “recibí dos avisos” expresa una cantidad concreta. La palabra de duda no debe extenderse automáticamente al número, porque está vinculada a la fecha y al horario, no al conteo.

La clasificación resultante usa tres niveles operativos: preciso cuando el dato se afirma sin una señal de duda; aproximado cuando se acota con expresiones como “creo” o “quizá”; y dudoso cuando la entrada no permite establecer una referencia suficiente. Aquí no hace falta inventar un cuarto nivel.

3. Registra dato, nivel y alcance

La salida puede organizarse así: fecha: martes, aproximada; horario: después de comer, aproximado; avisos: dos, preciso. El denominador es el total de tres unidades identificadas: dos quedan aproximadas y una precisa. No se presenta una fecha calendario ni una hora porque no están disponibles en la entrada.

La unidad de análisis es cada dato, no cada oración. Esta distinción evita escribir que “todo el recuerdo es incierto” o, al contrario, que toda la escena ocurrió exactamente como se cuenta. Si el texto no permitiera distinguir el alcance de una duda, la etiqueta adecuada sería AMBIGUO.

4. Redacta una salida prudente

Una redacción válida sería: “El día se recuerda como martes, pero de forma aproximada; el horario queda aproximado, después de comer; la persona indica con precisión que recibió dos avisos”. La salida mantiene el número sin rebajarlo por asociación con “creo” o “quizá”.

No conviertas una memoria aproximada en un hecho observado. Tampoco elimines el contenido útil por cautela excesiva. La revisión final debe comprobar que cada una de las tres unidades tiene un nivel, que no se añadieron datos y que las dudas conservan el alcance expresado.

Un prompt para empezar

Analiza esta frase: «[relato]». Separa cada dato, asigna preciso, aproximado, dudoso, AMBIGUO o PENDIENTE según las palabras usadas, indica el total de unidades y no extiendas una duda a datos independientes.

Usa datos ficticios, anonimizados o autorizados.

Aplica este conocimiento con AXTIA

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Antes de terminar

  • Separar día, horario y cantidad.
  • Asignar un nivel a cada unidad.
  • Mantener “dos avisos” como preciso.
  • Indicar el total de unidades y los pendientes.
  • No añadir fecha calendario ni hora.

Fuentes consultadas

Consulta los anuncios y la documentación original para comprobar detalles y requisitos.